La región septentrional de la provincia de Hamgyong del Norte de la República Popular Democrática de Corea (RPD de Corea) sufrió inclemente inundación, lo cual llama la atención del mundo.
Esto se debe no solo a la dimensión de la calamidad ni a sus secuelas sino a que acaeció algo no conocido ni visto ni oído, o sea una cosa increíble y misteriosa.
Cordón umbilical
Los creyentes en Dios se acostumbran a rezar ante cualquier dilema.
Pero, los damnificados coreanos no procedieron así. Pensaron primero en defender y guardar a los retratos de sus Líderes Kim Il Sung y Kim Jong Il, sacrificando la vida. Más de 1000 refugiados del distrito Kyongwon llevaban en sus mochilas los mencionados retratos a cambio de enseres domésticos. Los tres jóvenes de la Granja Cooperativa de Kosong del distrito Onsong, en las lluvias torrenciales tomaban en los brazos por turno 29 horas la caja en que guardaban dichos retratos. Los moradores del islote Ryuda que para resguardarse de la inundación, se dirigían a un montículo, regresaron a donde la pintura mural de mosaico con imágenes de los líderes y la defendieron a riesgo de la vida durante 4 días y los diez maestros y varios alumnos de la Escuela Secundaria Alta de Songhak de la ciudad Hoeryong defendieron con la muerte los retratos de los líderes.




