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Postado em 10/10/2021 9:32

Alertas na Bolívia: Golpistas buscam provocar outro banho de sangue

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Um apoiador do ex-presidente boliviano Evo Morales é ferido por agentes do governo de fato de Jeanine Áñez em Sacaba, Bolívia, em 18 de novembro de 2019.

HispanTV – El portavoz presidencial de Bolivia afirma que los mismos actores del Golpe de Estado de 2019 quieren crear “otro baño de sangre” en el paro del 11 de octubre.

En una entrevista radiotelefónica con RKC, un medio online boliviano, Jorge Richter indicó el sábado que todos los actores del golpe de Estado del 2019 en Bolivia quieren salir a las calles el próximo 11 de octubre para liderar otro derramamiento de sangre.

“Van a hacer un esfuerzo de movilización de financiamientos descomunales, y todos aquellos que negaron su participación en el golpe, hoy, en una mano con un discurso no creíble de democracia, de libertad, de recuperación de la institucionalidad, salen nuevamente a las calles para ver si otra vez, hablando de democracia y libertad, nos pueden conducir a un baño de sangre”, dijo el vocero.

En este contexto, el funcionario boliviano agregó que la derecha opositora no quiere permitir al oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) que de nuevo reconstruya una Bolivia despedazada como la dejaron después del golpe.

 

 

El Comité Cívico pro Santa Cruz ratificó el miércoles el paro programado para este 11 de octubre, ya que asegura que esta movilización es para que “cese la persecución política y la detención arbitraria de Jeanine Áñez”, quien fue detenida en marzo por su vinculación con el golpe de Estado en 2019.

Sectores sociales afines del MAS aseguraron que las medidas de presión, convocadas para este 10 y 11 de octubre, serán un fracaso, pues solo buscan perjudicar la economía del país que busca reactivarse.

En 2019, tras la reelección del expresidente boliviano Evo Morales en los comicios, el país se enfrentó a una ola de caos y agitación, ya que la oposición no reconoció el resultado e inició una serie de protestas, con el apoyo de los altos mandos policiales y militares, por lo que el mandatario tuvo que renunciar y salir del país para evitar el derramamiento de sangre en las calles.

Ante esta coyuntura, la senadora opositora Jeanine Áñez se autoproclamó presidenta interina de Bolivia, pese a no cumplir con los requisitos constitucionales para ello, lo que enfureció a los partidarios de Morales, quienes salieron a las calles y enfrentaron con una brutal represión policial.

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